En Deuteronomio 8:11 podemos leer cuando el pueblo de Israel vivía en Egipto, eran esclavos y Dios quiso libertarlos y les prometió una tierra prospera, pero en el camino al ver ciertas situaciones se olvidaron de Él por eso caminaron 40 días por el desierto. A nosotros también nos liberta pero cuando vemos cosas malas o buenas nos olvidamos de Dios, empezamos a vivir lo que consideramos que es lo mejor, pero lo único que logramos es caminar por más tiempo antes de llegar a la tierra prometida.